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The Exchange 2020 Unifying Leadership: Alexander Rossides

Alexander Rossides at Georgia Tech ILSI

Social Impact Exchange, organización intersectorial dedicada a generar impacto a gran escala, presenta The Exchange 2020: Unifying Leadership. Un evento virtual del 23 al 24 de septiembre cuya agenda incluye conversaciones inspiradoras y que invitan a la reflexión y a proporcionar soluciones e iniciativas tangibles a los desafíos críticos que enfrentamos en la actualidad.

The Exchange 2020: Unifying Leadership es un evento virtual que sucede reconoce los problemas existenciales de este año, un imperativo cada vez mayor para lograr la equidad racial mientras se hace frente a una pandemia global, una recesión económica emergente y quizás la elección presidencial estadounidense más importante de la historia.

Durante el evento platicamos con Alexander Rossides, fundador y presidente de The Social Impact Exchange, así como presentador de la conferencia anual » The Exchange 2020: Unifying Leadership «

¿Cómo puede la filantropía ayudar en la lucha contra la discriminación y la desigualdad?

La discriminación y la desigualdad tienen que ser abordados a nivel sistémico y estructural, atendiendo a las políticas, reglas y leyes que mantienen arraigada a la desigualdad.

A nivel sistémico, el paso fundamental es cambiar la mentalidad, las actitudes y las creencias que perpetúan la discriminación racial y de otro tipo. Este tipo de esfuerzos pueden y deben ser apoyados por la filantropía y son de naturaleza a largo plazo. Son multifacéticos e incluyen campañas de comunicación, cambios en la narrativa y movimientos de persona a persona, incluida la organización comunitaria en muchos niveles.

Adicionalmente de enfrentar al racismo de frente, es crucial descubrir y abordar los prejuicios inconscientes que se sostienen en general, debemos ayudar a las personas a comprender la historia del racismo y la discriminación y cómo se ha integrado en el tejido de nuestra sociedad, de lo contrario, es difícil comprender completamente la profundidad de la discriminación y por qué nuestros sistemas deben rediseñarse significativamente para resolverla.

Todo esto requiere infraestructura, recursos e iniciativas colaborativas «basadas en confianza» que la filantropía puede apoyar. De hecho, se ha empezado a hacerlo de una manera más robusta a raíz del asesinato de George Floyd, sin embargo, es importante no apresurarse sólo a cambiar las reglas y leyes. La «voluntad pública» para el cambio que viene a través de cambios de mentalidad y creencias conducirá a la voluntad «política» necesaria para cambiar las políticas, reglas y estructuras de manera transformadora.

Para determinar qué reglas, políticas, y leyes hay que cambiar — que serían lo más transformacional — es necesario mapear los sistemas que perpetúan la discriminación para ver cómo operan, ya sea en justicia penal, salud, educación, etc. , Esto nos permite identificar con claridad los puntos donde la discriminación está creando desigualdades y enfocar los esfuerzos que realizan las organizaciones filantrópicas y de apoyo para enfrentar el racismo sistémico.

¿Qué desafíos enfrenta la filantropía en medio de la pandemia?   

La pandemia ha puesto al descubierto las profundas desigualdades en nuestros sistemas, que ya existían antes de COVID, y ahora solo se agravan. También ha creado una grave escasez de necesidades básicas . El problema es que si la filantropía sólo se centra en las necesidades básicas, en cuanto lleguen otras crisis, que llegarán, las deficiencias estructurales del sistema que crea desigualdades, seguirán generando los mismos resultados perpetrando el ciclo de desigualdad. La filantropía institucional (las fundaciones más grandes) deben centrarse principalmente en el cambio estructural sistémico y deben colaborar para hacerlo (con otras fundaciones y líderes comunitarios) porque por sí mismos no pueden tener éxito, no lo han tenido.

El desafío es cómo atender de forma simultánea las necesidades básicas y lograr los cambios estructurales que tienen millones de personas más en desigualdad.

Algunas ideas sobre cómo abordar estas demandas concurrentes incluyen:

(1) Aumentar el capital disponible de las fundaciones en al menos 5% durante los próximos 2-4 años.

 (2) Ayudar al gobierno a canalizar más recursos para atender las necesidades básicas de las personas. La filantropía por sí misma no logrará hacer un cambio sin el esfuerzo del gobierno; 

(3) Incentivar el uso plataformas tecnológicas y estrategias de marketing digital, para que las fundaciones puedan aumentar la recaudación de donativos por medios digitales.  La atención a necesidades básicas es una manera perfecta para que los donantes individuales (grandes y pequeños) den un paso al frente durante la pandemia, especialmente a nivel local.  

¿Cuál es el papel de la filantropía en la inversión de impacto? 

La filantropía juega un papel muy importante en la construcción de la infraestructura necesaria para posicionar a la inversión de impacto como un estándar de inversión.

Hay que cambiar la forma en que se realizan las inversiones convencionales abogando por la implementación completa de la “Declaración sobre el propósito de la corporación” de la Mesa Redonda de Negocios 2019, que establece que el propósito de una empresa es beneficiar a todas las partes interesadas: clientes, empleados, proveedores y comunidades. No se trata sólo de maximizar el valor para los accionistas e inversionistas.

Logrando este cambio se pondrían los rendimientos sociales a la par con los rendimientos financieros, permitiendo subsidios específicos, apoyo monetario y fiscal e incentivos que la Reserva Federal y el Congreso podrían proporcionar a las Empresas Sociales (aquellas que generan igualmente un retorno social y financiero) para que se conviertan en el modelo corporativo estándar. También permitiría un apoyo importante de CDFIs (Instituciones Financieras para el Desarrollo Comunitario – bancos sin fines de lucro) , que invierten en las comunidades de bajos ingresos y apoyan a las pequeñas empresas y la renovación económica de las áreas más afectadas. Actualmente, las CDFI tienen solo el 1% del capital de los bancos comerciales ($ 200 mil millones en comparación con $ 18 billones). 

Para la filantropía, invertir en infraestructura, incluidas las políticas habilitadoras, es la forma de mayor apalancamiento para avanzar en el campo de la inversión de impacto.

¿Qué consejos les puedes dar a los grandes donantes, fundaciones e inversionistas institucionales de impacto en Latinoamérica?

– Trabajar juntos. Individualmente tienen muy poca capacidad para tener un impacto a nivel de población.         

– Centrarse en cambiar de sistem . Cambiar las estructuras de la sociedad para que generen resultados más equitativos. Como dijo Patrick McCarthy, ex director ejecutivo de la Fundación Annie E. Casey, «un mal sistema siempre triunfa sobre un buen programa». Esto incluye los «meta» sistemas de racismo, capitalismo y democracia, pero también los principales sistemas de educación, salud, justicia penal, medio ambiente y movilidad económica.         

– Acercarse al suelo y empodera a los líderes comunitarios.  Al potenciar los esfuerzos dirigidos por la comunidad, las comunidades más cercanas al problema tienen el poder de diseñar sus propias soluciones. Si pueden combinar su propio conocimiento, con los recursos y la información que las fundaciones e inversionistas institucionales poseen, entonces tendrán las herramientas necesarias, no sólo para resolver sus problemas, sino que también tendrán la dignidad y la autoeficacia que conlleva la autodeterminación. .         

– Centrarse en la equidad racial y las dinámicas de poder cambiantes .         

– No vayan a la torre de marfil para determinar estrategias y luego implementarlas. En su lugar, desarrollen las estrategias con líderes comunitarios y otros líderes multisectoriales. Unanse a las redes multisectoriales que tengan autorización para ponerlas en práctica.  Permitir que la coalición multisectorial trabaje de forma colaborativa entre organizaciones filantrópicas, empresariales, comunitarias, gubernamentales, académicas y sin fines de lucro para tomar decisiones con los recursos que necesitan para implementar juntos.           

– Por último, los inversionistas institucionales tienen un papel especial para cambiar el propósito del negocio de maximizar el valor para los accionistas y un enfoque exclusivo en el ROI, a un enfoque igual en los retornos sociales. Cambiar el sector empresarial de esta manera, cambia el capitalismo mismo y esto tiene la máxima influencia en la creación de una sociedad más justa y equitativa.

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